Resulta evidente que los peatones son siempre la parte más vulnerable en cualquier accidente de tráfico.

 

 

En muchas ocasiones las personas que han sufrido un atropello no llegan a reclamar indemnización alguna porque consideran que son culpables de dicho atropello. Sin embargo, en el actual sistema legal se tiende a proteger a la parte más débil (en este caso, el peatón) y así resulta que en la mayoría de atropellos se puede reclamar una indemnización para la víctima, excepto en aquellos casos en que se demuestre que el atropello ha ocurrido “por culpa exclusiva del peatón”.

Si como peatón ha sufrido lesiones derivadas de un atropello tiene derecho a percibir una indemnización. La reclamación de dicha indemnización puede estar cubierta por su Seguro del Hogar, el cual le proporcionará la defensa jurídica precisa para este supuesto, pudiendo designar libremente a un abogado que le represente y lleve a cabo la reclamación de la correspondiente indemnización. Esta indemnización se calculará según lo establecido en el sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación (Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación).

Si el ciclista no tuvo culpa en el atropello, o ésta fue parcial, deberá ser indemnizado por la aseguradora del vehículo responsable. Se puede solicitar indemnización por accidente en bicicleta en victimas de atropello causados en su gran mayoría, por conductores distraídos. Los atropellos a ciclistas, al igual que los motoristas y peatones, son un colectivo vulnerable dentro de la circulación, ya que no tienen un chasis que los proteja.

 

 

En España el 20 % de los ciclistas ha sufrido algún tipo de accidente de bicicleta. De ellos, el 77,5% de los afectados sufrieron una caída, mientras que el 14,2% fueron víctimas de atropellos.

Si se sufre un atropello en bicicleta, es recomendable tomar nota de los datos de los conductores y vehículos que intervienen en el accidente de bicicleta, haciendo una breve descripción del siniestro.

En el caso de que las partes no se pongan de acuerdo, siempre se puede solicitar la presencia de las Fuerzas de Seguridad para que tomen los datos y levanten el atestado correspondiente.

En caso de haber sufrido un accidente conduciendo una bicicleta, al igual que cualquier vehículo a motor, debes saber que existe un baremo de indemnizaciones 2016 por Responsabilidad Civil. Se trata de un sistema de obligada aplicación para la valoración de los daños y perjuicios causados en accidente de tráfico según Real Decreto Legislativo 8/2004 sobre Responsabilidad Civil y Seguro Circulación Vehículos donde se establecen las cuantías indemnizatorias para caso de muerte, lesiones permanentes, caso también de tetraplejia, paraplejia, hemiplejia y donde se recogen igualmente la indemnización por el periodo de incapacidad temporal.

La Ley 35/2015 aprobada el 1 de enero de 2016 supuso un notable incremento de las indemnizaciones por fallecimiento siendo una gran noticia para los familiares afectados después de que las comisiones de defensa de los accidentados lográsemos estos objetivos tras años de reivindicaciones.

El nuevo baremo para el cálculo de indemnización por fallecimiento en accidente de tráfico no resulta de fácil comprensión para la mayoría de la gente, e incluso profesionales, por lo que es de vital importancia contar con abogado especialista en accidentes de tráfico que pueda defender correctamente el derecho integro de los perjudicados por fallecimiento en accidente.

A continuación, pasamos a desarrollar los aspectos básicos a tener en cuenta para calcular la indemnización:

 

¿Quién tiene derecho a una indemnización por fallecimiento?

–      El cónyuge viudo

Siempre que no se encontrase separado legalmente, ni hubiera iniciado los trámites para la separación o el divorcio.

Si eres mujer/marido de la persona fallecida tienes derecho a percibir una cantidad fija por una convivencia de hasta 15 años y dependiendo de la edad del fallecido. La cantidad aumenta por cada año adicional de convivencia con la víctima.

–      Los padres

A los padres también se les indemniza por fallecimiento del hijo y la cantidad será dependiendo de si tenia más de 30 años o menos en el momento del accidente.

–      Los hermanos

Los hermanos del fallecido en accidente también tendrán de derecho a indemnizacióndependiendo si tienen más o menos de 30 años.

–      Los hijos y nietos

Tienen derecho a indemnización por fallecimiento los hijos y la indemnización que les corresponde variará en función de la edad de estos si tienen menos de 14 años, de 14 a 20 años, de 20 a 30 años y a partir de 30 años.

Además tendrán derecho a cobrar indemnización tanto los hijos biológicos de del fallecido, como los hijos adoptivos, y aquellos hijos de su pareja con los que hubiese existido convivencia.

Los nietos del fallecido tendrán también derecho a indemnizaciónen caso de premoriencia de su padre hijo del abuelo fallecido en accidente.

–      Los allegados

También tendrán derecho a indemnización por fallecimiento los allegados, aquellos que sin tener la condición de perjudicados hubieran convivido familiarmente con la víctima durante un mínimo de cinco años inmediatamente anteriores al fallecimiento y fueran especialmente cercanas a ella en parentesco o afectividad.

 

¿Cómo se calcula la indemnización por fallecimiento en accidente?

Aparte de las indemnizaciones básicas tenemos que tener en cuenta los llamados perjuicios personales particulares. Esto supone un suplemento de la indemnización básica teniendo en cuenta la situación del familiar. Existen 9 categorías y estas son:

  • La discapacidad psíquica o física que tuviere el familiar (aumentándose la indemnización entre un 25% al 75%).
  • La convivencia del perjudicado familiar con la victima (se corresponde a los abuelos, hijos, progenitor, nietos y hermanos).
  • El perjudicado familiar que sea único en su categoría (si solo tuviere un hijo, o un hermano, etc).
  • Perjudicado familiar único; que fallezca el familiar siendo progenitor único (a los hijos se les indemniza con cuantías de hasta el 50%).
  • Si fallecen ambos progenitores en el accidente (aumentándose la cuantía de indemnización hasta el 70%).
  • Por fallecimiento del hijo único (aumentando la indemnización a sus padres en un 25%).
  • Si la victima fallecida en el accidente estuviera embarazada con pérdida del feto (se aumenta hasta 30.000 euros), cantidad que desde nuestro modo de ver es absolutamente escasa.

 

El daño emergente supone que a cada perjudicado por el fallecimiento le corresponden 400 euros sin necesidad de justificación. Así mismo se deberán tener en cuenta y reclamar también los gastos de entierro, funeral, repatriación del cadaver, etc.

 

El lucro cesante por el fallecimiento:

Se trata de una partida indemnizatoria adicional con la que se trata de compensar a los familiares y allegados que dependían económicamente de la victima en el momento del accidente.

El cálculo se realiza en función de los ingresos de la víctima y la edad del perjudicado en función de su relación con el difunto (cónyuge, hermano, padre, abuelo, etc)

La gran invalidez por lesiones en accidente de tráfico se da en casos de personas afectadas con secuelas permanentes que requieren la ayuda de otras personas para realizar las actividades esenciales de la vida diaria, como vestirse, lavarse, comer, desplazarse entre otras; (caso de tetraplejias, paraplejias, alteraciones mentales, ceguera completa), cuando la indemnización por el “coste de la asistencia” del accidentado exceda de la cuantía máxima de la posible indemnización según el baremo, debe también su importe ser objeto de indemnización.

 

 

La indemnización prevista en el baremo de accidentes para el gran inválido no hace referencia al coste de la asistencia, sino que el importe indemnizatorio de esa asistencia se fija como una cantidad prefijada ya por el propio Baremo con atención a dos criterios muy concretos como son la edad de la víctima y el grado de incapacidad para realizar las actividades más esenciales de la vida.

 

Para asegurar la total indemnidad de los daños y perjuicios causados al gran inválido se tienen en cuenta, además, las circunstancias económicas, laborales, pérdida de ingresos, circunstancias personales, familiares, y otras muchas circunstancias incluso excepcionales que pueden servir para la correcta valoración del daño causado.

 

El perjuicio patrimonial ha de ser reparado en plenitud, de tal manera que, demostrando que necesita y recibe dicha asistencia personal, el Juez puede equitativamente fijar la suma que de forma razonable estime conveniente para atender tal resultado dañoso, aunque sin rebasar el límite máximo fijado en el Baremo indemnizatorio.

 

La persona que ha sufrido un perjuicio tiene derecho a su reparación, en el sentido de que debe ser repuesta una situación tan parecida como sea posible a la que tuviera si el hecho perjudicial no se hubiera producido.

 

¿Cuál es la indemnización por Gran Invalidez?

La Gran Invalidez en un accidente de tráfico constituye el máximo grado de incapacidad y no sólo en el terreno laboral sino en el familiar y social, cuando a raíz de un accidente el lesionado queda incapacitado y requiere la ayuda de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida cotidiana como asearse, vestirse o desplazarse.

 

Si consideramos a la persona como el conjunto de vida vegetativa, inteligente, afectiva y de relación, y dentro de esta última, relación familiar, social y laboral, observaremos que el gran inválido sólo mantiene íntegra la vida vegetativa, la inteligente puede o no estar afectada, la afectiva queda seriamente afectada o deteriorada tanto por los propios complejos elaborados en base a la enfermedad como a la trascendencia de ésta sobre las personas que lo rodean.

 

Las secuelas morales se darían en total plenitud. El dolor físico habría que considerarlo posiblemente prolongado en el tiempo (ya que si no es debido a la lesión inicial, suele serlo a las secundarias y complicaciones evolutivas). El dolor moral igualmente se daría en el máximo grado.

 

El sufrimiento físico y moral se derivaría, además del propio daño corporal, de la dependencia obligada de otras personas, hasta para los actos más íntimos y elementales como pueden ser la higiene y el alimentarse. La vida conyugal del gran inválido puede verse más o menos restringida o incluso anulada, dependiendo de la lesión.

 

El grado máximo de cuantificación global por este tipo de indemnización se da en los casos de niños y jóvenes donde se trunca su calidad y cantidad de vida, sometiéndoles la lesión a una situación muchas veces infrahumana.

 

Debemos tener en cuenta que en casos de amputaciones graves se tiene que solicitar gastos de asistencia sanitaria futura, además de rehabilitación domiciliaria y/o ambulatoria que precise gran inválido. es una partida indemnizatoria de extraordinaria importancia para el buen futuro del lesionado.

 

También se indemnizan los costes necesarios por adecuación de vivienda, costes por movilidad, por ejemplo, la adaptación de vehículo, también la ayuda de tercera persona y valorar si a consecuencia de la pérdida de nuestro trabajo o de cualquier trabajo por la lesión sufrida valorar el perjuicio económico por lucro cesante.

Cuando hablamos de amputación de pierna nos referiremos a la extremidad inferior y puede haber tres tipos de amputación:

 

La que se efectúa a nivel de la articulación de tobillo (Amputación de Syme)

La que se realiza a nivel medio de la tibia (Amputación infracondilea o transtibial).

La amputación que se realiza por encima de la rodilla (Amputación supracondilea)

 

 

¿Cuál es la indemnización por amputación de pierna?

Los abogados que llevamos estos casos para cuantificar y reclamar la indemnización amputación que fuere tenemos en cuenta diversos factores:

 

–      Lesiones temporales

En primer lugar debemos tener en cuenta los días que tarda en estabilizar la lesión:

 

Días en UCI (muy grave).- 100,25 euros/día

Días de hospitalización (grave).- 75,19 euros/día

Días impeditivos (moderados).- 52,13 euros/día

Días no impeditivos (básicos) .- 30,08 euros/día

 

–      Secuelas (Perjuicio particular – Tabla 2.A)

En segundo lugar tratamos de las secuelas que conlleva una amputación de pierna, para ello debemos tener en cuenta:

 

El baremo de accidentes recoge una cantidad indemnizatoria en función de la edad del amputado.

La indemnización varía dependiendo de la zona donde se produzca la amputación:

  • Amputación de pierna a nivel de la cadera.
  • Amputación de pierna a nivel de muslo.
  • Amputación a nivel diafisario o de la rodilla.
  • Amputación a nivel de tobillo o nivel tibio-tarsiana.

 

–      Daños morales complementarios por perjuicio psicofísico

Cuando una sola secuela alcanza  60 puntos, o la suma de las secuelas concurrentes alcance los 80 puntos. Produce un incremento en la indemnización hasta un máximo de 96.000 €.

 

Daños morales complementarios por perjuicio estético

Cuando por perjuicio estético se superan los 36 puntos de secuela, se produce un incremento de la indemnización hasta un máximo de 48.000 €.

 

Perjuicio moral por pérdida de calidad de vida

Tiene por objeto compensar el perjuicio moral que sufre el amputado por las secuelas que impiden o limitan su autonomía personal para realizar las actividades esenciales en el desarrollo de la vida diaria. Puede suponer un incremento en la indemnización de hasta 150.000 €.

 

–      Otros gastos:

La reciente Ley 35/2015 establece que sean las compañías de seguros quienes deban abonar los gastos futuros de rehabilitación y de todas las prótesis, que precise el amputado por accidente a lo largo de su vida.

  • Gastos de asistencia sanitaria futura
  • Prótesis y órtesis
  • Rehabilitación domiciliaria y ambulatoria
  • Ayudas técnicas
  • Adecuación de vivienda
  • Incremento de los costes de movilidad
  • Lucro cesante

Actualmente más del 85% de las lesiones medulares son de origen traumático, siendo sobre todo frecuentes en accidentes sufridos por peatones, ciclistas o motoristas.

 

Hablamos de lesiones en la médula espinal, que dependiendo de su localización, sintomatología, e irradiación, pueden desencadenar la pérdida parcial o total de la sensibilidad y el control motriz de miembros superiores e inferiores, o incluso de todo el cuerpo.

 

Dependiendo de la gravedad y la zona afectada podemos distinguir entre: paraplejia, hemiplejia, tetraplejia, gran invalidez.

 

 

 

Estas lesiones medulares, por su gravedad y complejidad, pueden conducir al lesionado a una situación de dependencia total de la ayuda de tercera persona, así como un continuo y exhaustivo tratamiento de rehabilitación, por ello el baremo de indemnizaciones prevé ciertas partidas indemnizatorias por razón de pérdida de la autonomía, por gastos de ayudas técnicas, por adecuación de la vivienda y vehículo, por gastos de asistencia médica futura, fisioterapia…